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13 jun. 2011

Sookie 11 - Capítulo 16!!!

Capítulo 16!!! Ay! que emoción!!!!


Pam empujó lejos a Victor y se quedó de pie.   Estaba tan asustada de haber matado a Pam que no había puesto suficiente fuerza.  No había cortado lo suficiente a Victor, a pesar de haber roto su columna vertebral.

La espada se clavó en el hueso y no había podido sacarla. 

Horrorizada de mi misma, de la sensación de cortar a Victor, retrocedí y me tape la boca.

Pam retiró la espada de la herida y decapitó a Victor.



- “Ríndete”, dijo Eric al gravemente herido Akiro.

Akiro negó con la cabeza.  La herida en su garganta le impedía hablar. 

- “Muy bien entonces”, dijo Eric con cansancio.  Agarró la cabeza de Akiro y rompió su cuello.  El audible chasquido fue profundamente desagradable.  Me di la vuelta, mi estomago convulsionado mientras le decía que se asentara y se callara.  Mientras Akiro yacía indefenso, Eric le clavó una estaca.

Y eso fue todo.  Victor y todos sus ayudantes vampiros –y sus ayudantes humanos también- estaban muertos.  Había suficiente cenizas de vampiros como para cambiar la calidad del aire.

Me hundí en una silla.  En realidad, perdí el control de mis piernas y una silla apareció debajo de mí.

Thalia lloraba por el dolor de su brazo amputado, pero luchaba duramente contra esa muestra de debilidad.  Indira se puso en cuclillas en el piso con una expresion exhausta pero alegre.  Maxwell Lee, Parker y Rubio tenían menos lesiones.  Pam y Eric estaban cubiertos de sangre, tanto la propia como la de Victor.  Palomino caminó lentamente hacia Rubio y puso sus brazos alrededor de él, atrayendo a Parker en el abrazo.  Colton estaba arrodillado junto a la muerta Audrina, llorando.

Nunca querré ver otra batalla, grande o pequeña, en mi vida.  Miré hacia mi amante, mi cónyuge, y lucía como un extraño para mí.  Él y Pam estaban parados uno en frente del otro, sosteniendo sus manos y sonriendo a través de la sangre.  Entonces simplemente cayeron uno en brazos del otro, y Pam comenzó a reir sin parar y sin aliento.  –“Está hecho!”, dijo ella.  –“Está hecho.  Somos libres”.

Hasta que Felipe de Castro caiga sobre nosotros como una tonelada de ladrillos porque querrá saber qué pasó con su Regente, pensé, pero no dije nada.  A, no estaba segura que podría hablar.  B, ya nos habíamos preguntado que podría pasar, pero la opinión de Eric es que era mejor pedir perdón a pedir permiso.

Mustapha estaba hablando a su celular, uno tan grande como un grillo.  –“Warren, no tiene sentido que vengas, hombre”, decía.  -“El trabajo está hecho.  Un buen tiro.  Sip, lo tenemos”.

Parker dijo, -“Sheriff, nos vamos a casa a no ser que nos necesite”.  El enclenque joven estaba sosteniendo a Palomino, y Rubio estaba a su otro lado.  Estaban todos bastante maltratados de una manera u otra.

- “Pueden irse”.  Eric, manchado de sangre, aún dictaba las reglas.  –“Respondieron a mi llamada e hicieron su trabajo.  Serán recompensados”.

Palomino, Rubio y Parker se ayudaron unos a otros a llegar a la puerta trasera.  Por sus expresiones, estaba segura que esparaban que Eric no los llamase de nuevo por un largo, largo tiempo, sin importar cuál fuera la recompensa.

Indira se arrastró hacia Thalia para aplicarle el brazo amputado a su hombro, con fuerza.  Lo mantuvo ahí, sonriendo.  Indira era la persona más feliz en el club.

- “Funcionará eso?”, pregunté a Pam, señalando hacia la conjunción brazo-hombro.  Pam limpiaba la sangrienta espada en la ropa de Akiro.  La garganta de Akiro casi no existía, las partes heridas se desintegran más rápido que las partes sanas.

- “A veces funciona”, dijo ella encogiéndose de hombres.  –“Considerando que Thalia es tan vieja, hay una posibilidad.  Es menos doloroso y consume menos tiempo que la regeneración”.

- “Thalia, puedo traerte algo de sangre?”.  Nunca pensé que sería suficientemente valerosa como para dirigirme a Thalia directamente, pero podía traerle algo de sangre embotellada y estaría encantada de hacerlo.   Me miró, sus ojos llenos de lágrimas involuntarias.  Era obvio que se estaba forzando a mantenerse firme. -“No, a menos que quieras donarla tú misma”, dijo ella en su fuerte acento inglés.  –“Pero Eric no estaría contento si bebo de tí.  Immanuel, me das un trago?”.

- “Muy bien”, dijo él.  El flacuchento peluquero lucía más que un poco aturdido.

- “Estás seguro?”, pregunté.  -“No pareces tú mismo”.

- “Diablos, sí”, dijo Immanuel sin convencimiento.  -“El tipo que mató a mi hermana está muerto.  Me siento muy bien”.

No se veía bien, pero estaba segura que yo tampoco lucía de lo mejor.  Había dicho más de lo que podía, así que me senté mientras Immanuel se encuclillaba torpemente delante de la silla de Thalia. 

La diferencia de alturas no estaba a su favor.  Thalia envolvió su brazo bueno alrededor del cuello de Immanuel y hundió sus colmillos sin más discusión.  La expresión en la cara de Immanuel pasó de sombría a feliz.

Thalia era una comensal ruidosa.

Indira se puso en cuclillas a su lado, vestida con su sangriento sari, sosteniendo pacientemente la extremidad cortada en su lugar.  Mientras Thalia bebía, me di cuenta que el brazo lucía más y más natural.  Los dedos flexionados.  Estaba atónita, pero era sólo un evento extremo en una cadena de eventos de ese tipo.

Pam lucía un poco cansada luego que su celebración de la victoria con Eric hubo terminado, y vio que Immanuel estaba ofreciendo su sangre a alguien más.  Ella le pidió a Mustapha si le podia dar un trago y él se encogió de hombres.  –“Viene con el trabajo”, dijo él, tirando hacia abajo el cuello de su polera negra.  Pam lucía increiblemente blanca contra la piel de Mustapha, y los dientes de él quedaron al descubierto en una mueca cuando ella lo mordió.  Él también lucía más feliz después de unos segundos.

Eric se acercó a mí, sonriendo.  Yo nunca había estado más puramente feliz de que nuestro vínculo se hubiera roto, porque no quería sentir lo que él sentía, aunque fuera un poco.  Él puso sus brazos alrededor de mí, me besó con entusiasmo y todo lo que yo podía oler era sangre.  Él estaba empapado en ella.  Estaba manchando mi vestido, mis brazos y mi pecho.

Después de un minuto se echó hacia atrás, frunciendo el ceño.  –“Sookie?”, dijo él.  –“No estás contenta?”.

Traté de pensar en qué decir.  Me sentía como una gran y gorda hipócrita.  –“Eric, me alegra que no debamos preocuparnos de Victor nunca más.  Y sé que esto es lo que planeamos.  Pero estar rodeada de gente muerta y partes humanas no es mi idea de un buen lugar para celebrar, y nunca había estado menos caliente en mi vida”.

Sus ojos se estrecharon.  No le gustaba mi lluvia en su desfile.  Comprensible.

Y eso era la cuestión, no? Yo encontraba todo esto entendible.   Pero aún lo odiaba, me odiaba a mi misma.  –“Necesitas algo de sangre”, dije.  –“Siento realmente que estés herido, así que adelante y toma algo”.

- “Estás siendo una hipócrita, y yo tomaré sangre”, dijo él, y atacó.

Dolió.  Él no hizo que se sintiera bien, una acción casi automática en un vampiro.  Las lágrimas corrían por mi cara sin que yo pudiera evitarlo.  De una manera extraña, sentía que el dolor era merecido, justificado –pero también entendí que esto era un punto de no retorno en nuestra relación.

Nuestra relación había estado marcada por un centenar de puntos de no retorno, al parecer.

Entonces Bill se situó detrás de mis hombros, mirando la boca de Eric en mi garganta.  Su expresión era compleja: rabia, resentimiento, deseo.  Estaba lista para algo simple, y estaba lista para detener el dolor.  Mis ojos encontraron a Bill.

- “Sheriff”, dijo Bill.  Su voz nunca había sonado más suave.  Eric tembló, y supe que había oído a Bill, supe que Eric se dio cuenta que debería parar.  Pero no lo hizo.

Me sacudí del letargo y del auto-odio, agarré el lóbulo de la oreja de Eric y lo pellizqué tan duro como pude.  Se separó de mí con un jadeo.  Su boca estaba ensangrentada.

- “Bill me llevará a casa”, dije.  –“Hablaremos mañana en la noche.  Quizás”.

Eric se inclinó para besarme, pero di un respingo.  No con esa boca sanguinolienta.

- “Mañana”, dijo Eric, sus ojos buscando mi rostro.  Se volvió y habló: -“Escuchen, todos! Debemos empezar a limpiar el club”.

Gruñeron como chicos a quienes se les ordena limpiar sus juguetes.  Immanuel fue hacia Colton y lo ayudó a levantarse.  -“Puedes quedarte en mi casa, no es lejos”, dijo Immanuel.

- “No podré dormir”, respondió Colton.  –“Audrina está muerta”.

- “Pasaremos la noche”, le dijo Immanuel.

Los dos hombres humanos dejaron Fangtasia, sus hombros caídos por el cansancio y el dolor.  Me pregunté cómo se sentían sobre su venganza ahora que se había cumplido, pero supe que nunca les preguntaría.  Podía nunca verlos de nuevo.

Bill puso su brazo alrededor de mí ya que temblaba un poco, y me encontré feliz de que él estuviera ahí para ayudarme.  Supe que no habría podido manejar sola.  Encontré mi bolso, aún con un par de estacas dentro, y saqué las llaves de un bolsillo interior.

- “Donde se fue Bubba?”, pregunté.

- “Le gusta corretear alrededor del viejo Auditorio Cívico”, dijo Bill.  –“Acostumbra actuar ahí.  Cavará un agujero y dormirá en el suelo”.

Asentí.  Estaba demasiado cansada para decir nada.

Bill no habló de nuevo en todo el camino a casa, lo que fue una bendición.  Me quedé mirando a través del parabrisas a la negra noche, preguntándome cómo me sentiría mañana.  Habían sido una buena cantidad de muertes, y había sido tan rápido y sangriento –como mirar una de esas películas de porno-violencia.  Había visto unos pocos segundos de una de esas películas Saw cuando estuve en la casa de Jason.  Había sido suficiente para mí.

Realmente creo que Victor había puesto en marcha todo este asunto con su intransigencia.  Si Felipe hubiera puesto a alguien más a cargo de Louisiana, la catastrofe no se hubiera producido.  Quizás yo podía culpar a Felipe?  No, la rebelión debía parar aquí.

- “Qué estás pensando?”, dijo Bill mientras entrábamos por mi camino de acceso.

- “Estoy pensando en culpas, responsabilidad y asesinatos”, dije.

Él simplemente asintió.  –“Yo también, Sookie, tú sabes que Victor hizo lo mejor que pudo por provocar a Eric”.

Habíamos estacionado detrás de la casa, y me giré hacia él con expresión interrogante, con mi mano en el tirador de la puerta.

- “Sí”, dijo Bill.  – “Él estuvo haciendo lo posible por provocar a Eric a actuar, así podía matar a Eric sin tener que justificarse.  Es sólo por una planificación superior que Eric haya sobrevivido y Victor no.  Sé que amas a Eric”.  Su voz permanecía calmada y fría mientras decía esto, y sólo las lineas alrededor de sus ojos me decían cuánto le costaba.  –“Debes estar feliz, y quizás mañana lo estés, de que esta situación haya acabado de la manera que lo hizo”.

Mordí mi labio por unos segundos mientras formaba la respuesta.  –“Prefiero que esté vivo Eric a Victor”, dije.  –“Suficiente verdad”.

- “Y sabes que la violencia era la única manera de lograr ese resultado”.

Podía darme cuenta de eso.  Asentí.

- “Y por qué la duda?”, dijo Bill.  Estaba esperando mi reacción.

Solté la manija de la puerta y me giré hacia él.  – “Fue horrible y sangriento, y la gente sufrió”, dije, sorprendida por el enojo en mi voz.

- “Crees que Victor moriría sin sangrar? Crees que la gente de Victor no haría lo posible por evitar su muerte?   Crees que nadie moriría?”

Su voz estaba tan tranquila y sin juzgamientos que no me mantuve enojada.  –“Bill, nunca creí ninguna de esas cosas.  No soy ingenua.  Pero verlo siempre es diferente a planearlo”.

Abruptamente, estaba cansada del tema.  Había pasado, estaba hecho, debía encontrar la forma de superarlo.  –“Conociste a la Reina de Oklahoma?”, le pregunté.

- “Sí”, dijo, con una definitiva nota de precaución en su voz.  –“Por qué lo preguntas?”.

- “Antes de morir, Appius como que le regaló Eric a ella”

Esto sorprendió a Bill.  –“Estás segura?”

- “Sí.   Él finalmente me lo contó, después que Pam hiciera de todo excepto meter su mano por el trasero de Eric y mover sus dedos para hacerlo hablar”.

Bill se volvió, pero no antes de que yo viera una sonrisa que trataba de suprimir.  –“Pam es muy determinada cuando quiere que Eric siga algún curso de acción determinado.  Eric te dijo lo que pensaba hacer sobre esa situación?”

- “Él está tratando de salirse de eso, pero evidentemente Appius firmó algo.  Cuando Appius me dijo, antes de morir, que yo nunca mantendría a Eric, no sabía lo que quería decir.  Pensé que quería decir que Eric no seguiría tonteando conmigo cuando me pusiera vieja y arrugada, o que nos peliaríamos y nos separaríamos, o que … Oh, no lo sé.  Que algo pasaría que nos separaría”.

- “Y ahora ese algo ha ocurrido”.

- “Bien … sí”.

- “Sabías que él tendrá que dejarte a un lado si se casa con la Reina? Eric ciertamente puede alimentarse de humanos si se casa con la realeza, y puede incluso tener una mascota humana, pero no puede tener una esposa”.

- “Eso es lo que me dió a entender”.

- “Sookie … no hagas ninguna tontería”.

- “Yo ya rompí el vínculo”.

Después de una larga pausa, Bill dijo: -“Eso es algo bueno, porque el vínculo era riesgoso para ambos”.  No eran exactamente nuevas noticias.

- “Como que extraño tener la conexión”, confesé, -“pero al mismo tiempo es un alivio”.

Bill dijo nada.  Muy cuidadoso.

- “Tú alguna vez …”, pregunté.

- “Una vez, hace mucho tiempo”, dijo él.  No quería hablar sobre eso.

- “Terminó bien?”

- “No”, dijo Bill.  Su voz era plana y no me invitaba a continuar esa linea de conversación.  -“Dejalo ir Sookie.  No te digo esto como un ex amante, sino como un amigo.  Deja que Eric haga esto a su manera.  No le hagas preguntas.  A pesar que no nos soportamos, sé que Eric hará lo que pueda por salir de esta situación, simplemente porque ama su libertad.  Oklahoma es muy hermosa, y Eric ama la belleza, pero él ya tiene eso contigo”.

Debía estarme sintiendo mejor si podia apreciar un cumplido.  Me pregunté cuál sería el nombre real de la reina.  A menudo la gobernante era llamada por el nombre de la tierra  que ella regía; Bill no había querido decir que el Estado fuera hermoso, sino la mujer que reinaba a sus nocturnas criaturas.

Cuando no respondí, Bill continu.  –“Ella también tiene un montón de poder.  Eso significa que tiene territorio, esbirros, bienes raíces, dinero del petróleo”.  Y ambos sabíamos que Eric amaba el poder.  No el poder completo –él nunca había querido ser Rey- pero Eric amaba  ser la voz cantante en su propio feudo. 

- “Sé lo que es el poder”, dije.  –“Y sé que yo no lo tengo.  Quieres llevarte el auto a tu casa o dejarlo acá e ir por el bosque?”

Me alargó las llaves y dijo, -“iré por el bosque”.

No había nada más que decir.

- “Gracias”, le dije.  Abrí la puerta del porche, entré y cerré detrás de mí.  Abrí la puerta trasera, encendí las luces de la cocina.  Había un vacío silencioso en la casa, que encontré inmediatamente calmante, y el aire acondicionado estaba haciendo su mejor esfuerzo para mantener todo frío.

A pesar que había salido de la batalla en Fangtasia mejor que nadie más, al menos físicamente, me sentía maltratada y golpeada.  Estaría adolorida al día siguiente.  Desaté el cinturón grande y devolví el Cluviel Dor a mi cajón de maquillaje.  Me quité el vestido manchado, fui al porche trasero para echarlo en la máquina lavadora de ropa en el programa en frío, y me metí a la ducha, poniendo el agua tan caliente como pude soportarlo.   Cuando me había enjabonado bien, cambié la temperatura a fría.  Estaba deliciosamente limpia y fresca cuando salí de la ducha.

Me pregunté si comenzaría a llorar o rezar o me sentaría en una esquina con los ojos bien abiertos por el resto de la noche.  No fue ninguna de esas reacciones.  Me fui a la cama sintiéndome aliviada, como si hubiera tenido una cirugía exitosa o si un examen de biopsia hubiera salido bien.

Pensé, mientras me hacía una bola para dormir, que el hecho de poder dormir esta noche era casi más aterrador que nada de lo que había pasado.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No se ustedes, pero sookie me tiene cansada con su hipocresia!! Pobre eric mil años para terminar con una histerica!

Anónimo dijo...

Jajajajajaj Jajajajajajaja tu comentario me causa un risa sorprendente jajajajaj csm... jajajaja... si vale.. que ladilla.. q lo supere y ya... no es hipocrita.. es inmadura.. debe enfrentar los problemas... -.-" ella es valiente para una cosas y para otras provoca golpearla

Galatea dijo...

No seais Idiotas los dos... sookie no es inmadura si no que esta cansada de tanta violencia a su alrededor y ademas tiene que lidiar ahora con que Eric ha sido comprometido con otra

Anónimo dijo...

Estoy con Galatea, Sookie solo está triste y preocupada... y como cualquier persona que no es psicópata, le aterra acostumbrarse a tanta violencia...

Tania dijo...

soi io o este capitulo fue muy muy muy corto¿¿¿

Anónimo dijo...

Si pero durante dos libros viene deseando la muerte de Victor... Miles de pensamiento deseandole lo peor!
Y ahora que lo logro... se moquea de la sangre... es hipocresia!!!
Pobre Vikingo!

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